Mi perro vomita amarillo: qué hacer y cuándo ir al vet
Qué hacer si tu perro vomita amarillo, qué causas son habituales y qué señales de alarma, como sangre, apatía o fiebre, exigen ir al veterinario ya.
Si tu perro vomita amarillo, no te alarmes de entrada: los perros vomitan con facilidad y un episodio suelto en un perro que por lo demás está bien puede no significar nada. Lo que decide si hay que preocuparse no es el color, sino cómo está tu perro y cuánto dura. Esta guía se basa en la información de los hospitales veterinarios VCA y no sustituye a tu veterinario.
Ve al veterinario sin esperar si…
- Tiene fiebre, está apático o no quiere comer.
- Le duele la tripa o tiene diarrea a la vez.
- Se le ve deshidratado.
- El vómito lleva sangre.
- Crees que se ha tragado algo que se ha podido atascar o que es tóxico.
- Sigue vomitando más de uno o dos días, aunque por lo demás parezca estar bien.
Si está bien en todo lo demás
Muchos vómitos agudos mejoran solos en 24 horas. Mientras tanto:
- Deja el agua siempre a su alcance. Vomitar deshidrata.
- No le des medicamentos de personas. Cualquier tratamiento, incluido un ayuno o una dieta blanda, que lo decida tu veterinario.
- Observa y apunta: cuántas veces vomita, qué aspecto tiene y si come y bebe.
Causas habituales
- Comer algo que no debe: basura, restos, comida en mal estado o plantas.
- Parásitos intestinales.
- Intolerancia o alergia a algún ingrediente de su comida.
Y otras más serias: infecciones, toxinas, pancreatitis, una obstrucción, enfermedad del hígado o del riñón. Por eso, si se repite, conviene que lo vea tu veterinario.
¿Vómito o regurgitación?
No es lo mismo. En el vómito ves esfuerzo y contracciones del abdomen, y a menudo náuseas antes: inquietud, lametones, babeo. La regurgitación es pasiva, sale de golpe y sin aviso, normalmente justo después de comer o beber, y tiene que ver con el esófago. Cuéntale a tu veterinario cuál de las dos ves.
Qué llevar a la consulta
Cuándo empezó, cuántas veces ha vomitado, qué aspecto tenía, qué ha comido en las últimas horas y si ha cambiado algo en casa. Una foto del vómito ayuda más que una descripción.
En Miloop apuntas vacunas, desparasitaciones, peso y notas, y preparas un PDF con su historial para enseñárselo al veterinario.